Ser

Ser.
Ser y estar.
Ser, estar y parecer.
Ser pero no parecer.
¿Ser?
¿Qué se es?
¿Quiénes son?
¿Quién soy?
'Ser' por definición, no por oposición.
La construcción incansable del 'Ser' hace que uno mismo pierda todo lastre y arrastre toda duda.
'Ser' desde el inicio.
'Ser' desde los cimientos.
'Ser' sobre las pisadas ya dadas en un nuevo camino.
'Ser' uno mismo.

'Ser'.



Himno al Amor


"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.


El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 


El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasará jamás."


1, Corintios, 13


Maldades...

"Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían razones para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie puede puede borrar ya"

Camilo José Cela
La familia de Pascual Duarte


Innecesaria

'Una tercera parte, más o menos, de toda la pena que la persona que creo ser debe soportar, es inevitable. Es la pena inherente a la condición humana, el precio que debemos pagar por ser organismos sensibles y conscientes de sí mismos, aspirantes a la liberación, pero sometidos a las leyes de la naturaleza, y sometidos a la orden de continuar marchando, a través del tiempo irreversible, a través de un mundo absolutamente indiferente a nuestro bienestar, hacia la decrepitud y la certidumbre de la muerte. Los dos tercios restantes de toda la pena son caseros y, por lo que se refiere al universo, innecesarios.'

Aldous Huxley



De esencia vacía


         Así somos todos: un vacío inmenso. No somos nada, por mucho que te creas.

      Un nada que necesita de todos. Pero un nada, en definitiva. Un vacío repleto de cosas prestadas, de gente que pasa y de huellas borradas. Quién eres cuando todo cambia y solo tú permaneces. Quién eres. Sólo, todo lo que fuiste. Una deuda con patas que debe sonrisas, placeres, locuras y abrazos. ¿Pretendes quedártelo? Devuelve lo que te dieron. A otros, pero devuélvelo. Todos están vacíos. Todos estamos vacíos. 

       Echar de menos pervive dibujado en nuestras entrañas, pues todos fueron, pero no todos están.  Tu sonrisa no te pertenece. Es de quien te la regalo primero, así que escúpela al primero que pase. Tus lágrimas tampoco. Fueron de quien te las secó. ¿Tus manos? Trazos de caricias que paran el suelo cuando caes. ¿Tuyas? No. De quien respira por ellas. Sal a buscar dueños. Y pregunta también por quienes allanaron tu camino con sus pies. A ellos también les debes mucho.

         No somos nada. Cierto. Pero podemos ser de todos.

         Soy y eres un trocito que regalarán. Nada más. Y nada menos.