Respeto

Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere: mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es.

Erich Fromm

¿Te acuerdas de...?

- Aquel tiempo, en el que las decisiones importantes se tomaban con un práctico 'Pito-pito gorgorito. ¿Dónde vas tú tan bonito? A la era verdadera. ¡pim pom fuera!

- Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un simple… ‘Eso no vale. ¡Trampa!’.

- Los errores se arreglaban diciendo simplemente... 'Empezamos otra vez'.

- Tener dinero sólo significaba poder comprarte una bolsa de chucherías a la salida del colegio...

- Hacer un castillo de arena podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde…

- Para salvar a todos los amigos en el escondite bastaba con un grito: ‘¡Por mí! ¡Y por todos mis compañeros!’

- Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un... '¿A que no eres capaz?'

- ‘¡Tonto el último!’ Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho.

- Los globos de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...

- 'GUERRA' sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...

- La mayor desilusión era haber sido elegidos los últimos en los equipos del cole...

- Cuando un helado era la mejor recompensa...

- Y quitar las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.

- Cuando el negocio del siglo era conseguir cambiar los cromos repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas...

- Y sólo llorábamos desconsolados cuando íbamos de excursión al campo, nos entreteníamos durante horas y venían a avisarnos de que teníamos que marchar.

- Cuando ponerte el 'babi' a modo de capa te hacía soñar y subido en cualquier escalón deseabas con todas tus fuerzas poder volar como Superman...

- Cuando no necesitábamos nada más que un balón, una comba y un par de amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...

¡NUNCA PIERDAS AL NIÑO QUE LLEVAS DENTRO!
Por cierto...
¡¡EL ÚLTIMO SE LA QUEDA!!

Auriga

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El hombre es un auriga que conduce un carro
tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber.
El arte del auriga consiste
en templar la fogosidad del corcel negro (placer)
y acompasarlo con el blanco (deber)
para correr sin perder el equilibrio.
Platón
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¿Placer o deber? Dicen que, a veces, la libertad sólo es la "otra cara" de la responsabilidad... y otros hablan de que antes de que puedas satisfacer a los demás, primero debes quedar bien contigo mismo... ¿Hacer lo que debemos o lo que deseamos? La respuesta no es nada fácil...

Milagro de abril

video
Estarás esperando
que un puñado de estrellas
te vaya a buscar
o estarás atascada
en el borde del cielo
y no puedes saltar
no sé, no sé...
Estarás confundida
y no sabes la ruta
que viene hasta aquí
O será simplemente
que no quieres venir.
Qué será que no llegas
este mundo ya es duro
y más duro sin ti
¿Qué será? ¿Por qué tardas?
¿Por qué pasan los años
y no estás aquí?
Corre, salta, despega
dale cura a este amor
que no sabe morir
No me niegues la risa
tócame con las alas
milagro de abril.
Has venido mil veces
entre sueños te he visto
jugar por aquí
Pero igual que los peces
al tratar de tocarte
te arrancas de mí
¿Por qué, por qué?
No será que te escondes
porque tu corazón desconfía de mí
y será simplemente
que no quieres venir
Qué será que no llegas
suelta al fin las amarras
y ven hasta aquí
Deja de ser poema
y transfórmate en carne
semilla y candil
Corre, salta, despega
dale cura a este amor
que no sabe morir
No me niegues la risa
tócame con las alas
milagro de abril.
Alberto Plaza

Viviendo

“Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos (…). Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.

Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir “basta” al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre, es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela (…).

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día.
Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?
No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad (…).

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo” ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.
Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.
Culpar a los otros es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.
No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente”.

Facundo Cabral